Crónica BAFICI-Los Domingos, de Aluada Ruiz de Azúa
Sigue la historia de Ainara, una joven de 17 años hija de una familia muy religiosa mientras lucha por encontrar su identidad. Esta se manifiesta a través de la religión, y está considerando convertirse en una monja, para el horror de parte de su familia. El estudio que Los Domingos realiza se basa alrededor de las distintas reacciones de cada uno de los familiares de Ainara a su inminente decisión, sus esperanzas de que ella estudiara una carrera convencional desvaneciendose rápidamente. En este conflicto se posicionan dos figuras en el centro, su tía Maite y su padre Iñaki. La postura del padre es relajada y casi totalmente despreocupada, escudandose en el "quiero que sea feliz" busca constantemente distanciarse del conflicto, mientras que la tía busca disuadirla a como dé lugar. Está estructurada de una forma convencional, trabajando en este ámbito a través de distintos encuentros familiares. Son escasas las escenas en las que se deja a la protagonista sin su familia, pero terminan entre las más significativas. Son los únicos momento de la película en los que se relata sin prejuicios lo que la adolescente protagonista siente. Sin embargo, los mejores resultan siendo en los que las tensiones llegan a sus límites.
No solo se contiene esto solo al elenco principal de tres protagonistas, Ruiz de Azúa da lugar también a tramas secundarias, incluyendo, entre otras, una liderada por Juan Minujín. El diálogo está siempre muy bien ejecutado, actoralmente y en escritura, aunque a veces es el ritmo que se incorpora quita peso a los eventos que ocurren. También es floja la puesta en escena, por no decir repetitiva sin implementar de una manera exitosa un sentido de rutina, entonces, esto también resta peso a lo que se intenta construir.
Los Domingos busca ambigüedad en su conflicto central (y en la sala, se escuchaban personas repetirse a si mismas "que complicado" en voz baja) y logra que sea interesante y enorme, siendo un monumental acierto a la hora de presentar la narrativa. Es la amenaza constante de Ainara queriendo dedicarse totalmente a la religión que mantiene la tensión escena tras escena, pero cuándo entra verdaderamente en esto, una vez más el ritmo decae.
Teniendo en cuenta la carrera de la directora, se puede decir cómodamente que Los Domingos es una crítica, pero nunca se enfoca seriamente en esto, y es un acierto. Tratar con la religión es un tema delicadísimo por lo que se intenta que este se toque desde un punto de ambigüedad, pero eso no excusa la cobardía de la película. Es lógico que no se oriente hacia ninguna de las dos posturas, pero tampoco retrata ninguna en profundidad, y a pesar de que el tercer acto sea en gran medida un viaje espiritual, no se termina creando un tono consistente.
A pesar de todas estas falencias, Los Domingos es una película sumamente interesante, temáticamente en particular. Es una representación espectacular de un conflicto que crece, rompe relaciones y termina abarcando casi de todo menos del tema central. A lo largo del filme se construye una noción confusa, paralela a la adolescencia de la protagonista. Funciona bien como "coming-of-age" y la historia se amolda a este tropo a la perfección. Atrapada entre las intenciones de su familia y el llamado de sus creencias, la historia de una adolescente que está forzada a decidir por la presión que recibe en todos los ámbitos, termina quizás de forma súbita, y hasta cruel. Es un gran acierto, que culmina con la película, pese a ser quizás demasiado breve para la cantidad de elementos y personajes presentados, es un filme con falencias pero entre los más interesantes que el BAFICI presenta.
Tomás Cerqueiro, 2026
La película se proyectará también durante el BAFICI en las siguientes fechas:
19/04 13:10 en CC 25 de Mayo
22/04 15:50 en Cinépolis Plaza Houssay




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