Crónica BAFICI-L'Étranger, de François Ozon


El quinto día del BAFICI abre en el Centro Cultural 25 de Mayo con la segunda proyección de L'Étranger (2025), la más reciente película del frnaces Françios Ozon en el marco del festival.


Una adaptación de El Extranjero de Albert Camus, la trama sigue a Mersault, un enigmático joven frances viviendo en Argelia. La película comienza con Mersault, interpretado por Benjamin Voisin llegando a la carcel, y cuándo los otros prisioneros preguntan que hizo, el solo responde "Maté a un árabe". Un gran parte del film está contado en flashback, siguiendo los eventos que preceden a la causa del arresto del protagonista, dándonos la oportunidad de conocer todo su entorno. La recreación histórica del filme es fabulosa y Ozon la aprovecha de gran manera. Sin embargo, no se limita con esto a presentarva la Argelia francesa solo como locación, sino que se preocupa también en otorgar todo el contexto social del momento. No indaga demasiado en esto pero se representa en todo momento a través del fondo y en todas las secuencias esto se encuentra muy vivo. Entonces, lo importante sería la representación del protagonista en relación a este conflicto, o por lo menos se supone. El protagonista es callado, misterioso y pese a que lo vemos relacionarse con su novia, amigos y vecinos, nunca llegamos a conocerlos. No se desata quién es ni durante el entierro de su madre, en el que también permanece sin mostrar ninguna emoción. Es su novia la que logra que se desate más, pero Mersault resulta tan misterioso como lo es inexplicable. A lo largo de L'Étranger no hay grandes climaxes, hay simplemente momentos más ruidosos que otros, pero simplemente no existe la explosividad, eso es, en su mayoría.

Ozon entiende la historia profundamente, es la sutileza del relato que hace brillar a lo que el director construye. Es un ida y vuelta constante en el que se involucra al espectador a lo largo del film, manteniendo oculto de este de manera constante quién realmente lidera la historia. Es en esta incógnita en la que el film de Ozon se hace gigante, le da a la historia la ambigüedad que necesita para llevar adelante sus conceptos, y es simplemente brillante. Esta ambigüedad llega también al momento que la película empieza describiendo, y entonces, se transforma para responder la pregunta de por qué Mersault mató al árabe. Esta ronda la totalidad del tercer acto de L'Étranger, acosando al protagonista y al espectador por igual en la búsqueda inutil por una respuesta. No se nos da, o no al menos en realidad. Se nos pide que creamos casi ciegamente en lo que Mersault dice, más de una hora de la película dedicada a mostrar lo "sincero" que es, pero a la hora de retratar algo tan drástico como la muerte de otra persona la confianza se rompe, si es que no estaba rota antes. Solo con su silencio, el protagonista ya es partícipe del conflicto racial que Ozon presenta de forma silenciosa, la película una crónica de como cada vez se acerca más a ser un partícipe activo, no necesariamente por racismo, sino por circunstancias.

L'Étranger quizás se vaga a la hora de retratar su temática primordial, pero esto no resta a su efectividad. Es quizás en la falta de voz que se le da a los árabes que Ozon regresa a algo en lo que la película comienza, la recreación de época. De forma técnica, no hay parecido entre, por ejemplo Pépé le Moko (Julien Duvuvier, 1937) o el cine francés de la época en general. Al principio se estiliza a L'Etranger para parecerseles pero ya desde la primera escena real se distancia de esto. Temáticamente si se asemeja, no se le da voz a los nativos, sino a los colonos. Esto es a excepción del final, y viendolo, el último plano, lo que Ozon quiere decir es clarísimo.

Tomás Cerqueiro, 2026

La película se proyectará también durante el BAFICI en las siguientes fechas:

25/04 20:10hs en Cinépolis Plaza Houssay

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