Crónica BAFICI-Le Cri des Gardes, de Claire Denis

La sección "Trayectorias" del BAFICI presenta Le Cri des Gardes (El Grito de los Guardias/The Fence, 2025), lo último de la realizadora francesa Claire Denis. No es atípica en relación a su estilo, pero en su simpleza logra llegar a interesantes territorios.


En una enorme obra de construcción en África occidental, Alboury, un misterioso hombre, reclama a Horn, el capataz de la obra, el cuerpo de su hermano, que murió ese mismo día, aplastado por una aplanadora. Al mismo tiempo, Cal, mano derecha de Horn, va a buscar a la esposa de este último, quién acaba de llegar desde Londres. Le Cri des Gardes es una película de tensión constante, los cuatro personajes que presenta enfrentándose ferozmente en un conflicto de intereses gigantesco. El frecuente colaborador de Denis, Isaach de Bankolé interpreta a Alboury de forma brillante, pero es muy destacable como la directora lo filma, lo mantiene en las sombras, lo que lo hace aún más intimidante de lo que ya lo es gracias a su serio rostro. Todo el elenco está muy bien, Matt Dillon también entrega una interpretación monumental, que va de menos a más en emoción pero que en cuánto a la "explosividad" de su personaje, se nos muestra una montaña rusa la cuál Dillon interpreta espléndidamente. Lo mismo se puede decir sobre Tom Blyth y Mia McKenna-Bruce, pero estos cuatro personajes dejan ver algo con absoluta claridad. Ya desde los títulos iniciales se exhibe que la película adapta al cine una obra teatral, lo que la beneficia tremendamente. Denis entiende muy bien como realizar la transposición del escenario a lo filmado, manteniendo la intimidad de algunas escenas, como los intercambios de Horn y Alboury y permitiendo a otras ser de una sorprendente potencis virtual, como todo lo que ocurre en el tercer acto. También es evidente esto en la estructura de la trama, que transcurre en su totalidad a lo largo de una noche, desde el atardecer hasta el eventual amanecer, y personajes entran y salen de escena por momentos, dejando claros los origenes del film.

Todo esto lo beneficia quizás porque lo que Le Cri des Gardes es no es sino un acto de exclusión. Denis, a lo largo de si carrera tiene varios filmes en dónde retrata esto y continúa haciendolo de forma maravillosa. Los hombres negros que se muestran están o armados o sirviendo de alguna manera a los propósitos del blanco, todos menos el personaje de Bankolé, que parece representar una amenaza para los demás protagonistas, a pesar de que la directora, incluso en la ambigüedad termine filmándolo con cierta ternura. Sin embargo, ella también entiende muy bien cuál es el mejor aspecto de la historia, y eso es el brutal drama que se genera. Mientras se desarrolla el trasfondo de la no tan accidental muerte del obrero cuyo cuerpo es reclamado, conflicto interno entre los dos hombres "jefes" de la obra, Horn y Cal surge, con la esposa del primero, Leone, atrapada en medio. Le Cri des Gardes llega a sus mejores puntos cuando trata con la brutal violencia del expansionismo, que es lo que eventualmente causa lo que dispara la trama. Se borra la línea que separa a la victima del victimario, aunque resulte bastante tétrico cuando se describe la cantidad de obreros que mueren en una obra de la índole sin mucho peso en estas palabras, aún así la directora se molesta en dar un poco de interés a cada personaje, sin importar lo que aparenten en un inicio, lo que es especialmente verdadero para el personaje de Bankolé, la escena final es una maravilla.

Claire Denis provee en Le Cri des Gardes bastante, lo suficiente para entender bien sus preocupaciones artisticas y explorar un poco de un tema que merece ser contado y para el que el cine francés (aunque esta película esté hablada en inglés sigue siendo una co-producción francesa) parece tener una gran habilidad de representar. La ejecución austera quizás sea su mayor virtud, eso, y las escenas que Bankolé comparte con Dillon, que son maravillosas.

Tomás Cerqueiro, 2026



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