Crónica BAFICI-La Idiocracia, de Mike Judge


Una de las películas centrales de la edición 2026 del BAFICI fue La Idiocracia (Idiocracy, 2006), una comedia distópica que es frecuentemente llamada un "documental". Incluso es llamada así por el propio festival, a pesar de parecer una comedia juvenil de principios de los 2000. Grata fue mi sorpresa al descubrir que dicha descripción le queda como anillo al dedo.


Joe, bibliotecario del ejército de los Estados Unidos es elegido para un súper secreto proyecto de hibernación desarrollado por este. ¿El motivo de su elección? Es el hombre más promedio de entre todo el ejército, y ante la falta de una mujer de las mismas condiciones que lo acompañe, se eligió a una prostituta. Ambos permanecerían en hibernación un año, pero el proyecto es olvidado y acaban por despertarse en el año 2505. Descubren ahí que la civilización no ha hecho más que retroceder y Joe rápidamente se mete en problemas al empezar a descubrir la nueva sociedad que debe habitar. Ahora, todas las personas llevan un código de barras único que las identifica y el no tenerlo resulta en cárcel, dónde el protagonista rápidamente se encuentra. Tras una prueba de Coeficiente Intelectual que le obligan a realizarse (y la cuál a pesar de no ser un hombre de una inteligencia particularmente alta resulta le muy fácil), se descubre que Joe es el hombre más inteligente del mundo, por lo que el presidente de Estados Unidos lo recluta para solucionar una serie de problemas que van desde la cantidad de basura que el país acumula y por sobre todo la falta de crecimiento de las plantas. Ante esto, y con el creciente número de personajes extravagantes que conoce, se ve obligado a confiar en un hombre "común" de este futuro, Frito, para ayudarlo a viajar atrás en el tiempo. La película de Mike Judge encuentra su mejor virtud en un hecho sencillísimo, La Idiocracia es una feroz crítica al consumismo y a las estadounidenses.

El film se empeña en repetir eslóganes una y otra vez, en mostrar un entretenimiento totalmente pervertido en el que una película ganadora de ocho Oscars en un plano de un culo echándo gases y en dónde el presidente es tan solo un showman que busca aliados a conveniencia y los descarta con la misma facilidad, ¿hasta que punto es esto ciencia ficción? La Idiocracia se beneficia de ser vista en retrospectiva, es ya una reliquia, fácilmente identificable con el humor de la década que se hizo popular en películas como la saga de American Pie o Superbad pero también resulta tremendamente moderna, el tiempo probaría que tiene razón. Lo absolutamente mejor de toda la película y que esta misma admite es que, como el protagonista, esta es parte del problema. En una escena Joe admite su propia ignorancia y como esta, acompañada de la de todos desemboca en el futuro que llega a conocer. Entonces, quizás como guiño o forma de compensar su propia ridiculez, Mike Judge advierte lo que un futuro en el que ignoramos el mundo que nos rodea y nos enfocamos solo en la gratificación del entertenimento puede llegar a ser. Con actuaciones muy graciosas (como la de Luke Wilson en el rol principal o la de Terry Crews como el presidente) se logra algo fabuloso, que el mensaje esté tan en primer plano como lo está la comedia.

Tiene sus grandes desaciertos. Que la co-protagonista sea una prostituta da lugar a chistes baratísimos y no ayuda que el elenco de la película fuera de los dos viajeros a través del tiempo sean prácticamente retrasados mentales. Es una crítica feroz a la cultura estadounidense, el foco de la crítica empeorando a lo largo de los años sin mostrar tendencia a mejora. Es increíble el poder predictivo de Judge, en sus propias palabras: "No soy un profeta, me equivoqué por 490 años". Es una advertencia poderosa que tiene lugar en un festival del cine como el BAFICI, mas aún frente al panorama apocalíptico del cine argentino. Quizás no sea la mejor ejecutada, los chistes siendo a veces muy graciosos y otras veces muy vergonzosos, pero a pesar de esto creo que es hora de que veamos La Idiocracia, después de todo, no queremos que pase lo mismo, bastante ya estamos permitiendo.

Tomás Cerqueiro, 2026



Comentarios

Entradas populares