Crónica BAFICI-Blue Moon, de Richard Linklater


El BAFICI presenta bajo su sección "Trayectorias" la anteúltima película hasta el momento del cineasta estadounidense Richard Linklater, Blue Moon (2025), un pequeño homenaje a una personalidad olvidada pero de gran impacto para la cultura del país, construyendo a través de este una película pequeña pero monumental, como lo es su protagonista.


Comenzando con la muerte del protagonista, Linklater establece algo claro, lo que está por mostrar es un momento aislado, cercano al final de la vida del personaje principal pero que lo define completamente. El protagonista es Lorenz Hart, un letrista de canciones para musicales de Broadway experimentando un momento complicado. Su eterno colaborador, el compositoe Richard Rodgers, estrena esa noche "Oklahoma!", un musical del que Hart no participó, habiendo su antiguo colega contratado a otro letrista. Blue Moon toma lugar casi en su totalidad dentro de el bar de un restaurante, basándose integralmente en las interacciones de Hart con las personalidades con las que se encuentra. Linklater es hábil a la hora de presentarlo, nunca se indaga demasiado en su pasado (más allá de su palabra, la cuál no es muy confiable), solo a través de pequeños detalles o diálogos que exhibe es que se construye su identidad, y es brillante. Ethan Hawke entrega una interpretación excepcional. A través de muchísimo diálogo construye una muralla alrededor del personaje que interpreta, la cuál la película se encarga de destruir poco a poco.

Blue Moon está adornada de personajes secundarios que cuentan la historia de Hart, o más bien, hacen que este la cuente, es usando como base la farsa que la realidad se revela. El filme de Linklater tiene una estética muy cuidada, evocando de gran manera a la cultura estadounidense de la década del '40. Grandes puntos temáticos se retratan por medio de pequeños intercambios, mencionando a la guerra, la cultura y más aspectos que terminan, incluso en la simpleza del film y la trama, creando una representación muy completa.

Blue Moon es simple, con una cámara activa y diálogo frenético construye una historia fascinante, que, como suele llegar en algún momento de la carrera de todo autor, estudia al arte y al artista. Linklater, también en 2025, dirigió Nouvelle Vague (sobre la producción de Sin Aliento, de Jean-Luc Godard), y ambas de sus películas estrenadas el pasado año se complementan. Sorprende la inclusión de Blue Moon en el BAFICI, sobre todo no tratándose de lo último de Linklater y habiéndose estrenado hace ya más de un año en el Berlinale. Sin embargo, es enormemente bienvenida. Es una película dulce y melancólica por igual, la melancolía marcandose en numerosas instancias, el diálogo una gran parte de ellas pero también en distintas escenas particulares. Es dolorosa, ya desde la instancia inicial de ver Lorenz Hart caer desplomado, pasando por su melancólico rostro al ver a su ex-colega triunfar sin él, todo lo que se construye en el film es tremendamente efectivo. Tiene su lado gracioso, el personaje de Hawke a veces rozando lo ridículo y la interpretación de Margaret Qualley, jovial y despreocupada, aportando a esto también, pero aún así, se mantiene cierta tristeza a lo largo de la hora-cuarenta de duración. Blue Moon es simplemente brillante, una mini-representación, casi teatral, del ocaso de la vida de un hombre, hoy casi desconocido pero cuya histotia vale mucho la pena. Es en sí mismo una representación de la vida del artista estadounidense de la época en la que se ambiente, su historia pudiendo extrapolarse a otros nombres. Quizás la mejor forma de definir lo que Blue Moon es es a través de la palabra "dulce". Es una película dulce, esa es su mayor virtud, lo que la hace tan emocionante y lo que la hace sobresalir tanto como lo hace.

Tomás Cerqueiro, 2026

La película se proyectará también durante el BAFICI en las siguientes fechas:

24/04 16:55hs en Teatro Presidente Alvear



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